Últimos temas
» Ambientación - Château Chambord.
Mar Oct 13, 2015 1:34 am por Chateau Chambord

» The Last Rebellion - Cambio de botón
Vie Oct 02, 2015 9:14 pm por Invitado

» Woodstock Records (Cambio de Botón - Normal)
Dom Sep 20, 2015 9:13 pm por Invitado

» City of Delusion | Afiliación normal
Sáb Sep 19, 2015 8:17 pm por Invitado

» Fear the walking dead || Normal
Lun Sep 14, 2015 7:01 pm por Invitado

» Secrets entrusted by mistake {Anaëlle}
Sáb Sep 12, 2015 8:50 pm por D. Zane Frost

» Whispers in the Dark ▲ Af. Normal
Vie Sep 11, 2015 7:19 pm por Invitado

» Das mas grima que el bigote de tu prima || Tramas
Miér Sep 09, 2015 9:50 pm por Jewel V. Gallagher

» Jewel ♦ Net
Miér Sep 09, 2015 9:46 pm por Jewel V. Gallagher

1zp6r0z.jpg
↠ Afiliados Hermanos 0/4 ↠ Afiliados Elite 33/33

▄ No se aceptan botones con movimiento o con margenes para elites ademas si no poseen las medidas de los botones estos seran redimencionados.


Wind, Water & What the hell — Amelia.

 :: Ciudad :: Lago

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Wind, Water & What the hell — Amelia.

Mensaje por P. Jason Quill el Miér Jul 15, 2015 9:24 pm

Otro día exactamente igual. Jason había estado caminando alrededor del lago, en las proximidades de Chambord, por la última media hora, sin tener nada que hacer. Miradas curiosas, patadas a piedras que se colaban en su camino, sus actividades no pasaban mucho más de eso. Bueno, hasta que había llegado a un muelle pequeño y se había puesto a practicar y jugar un poco con el agua que se encontraba a sus pies. Estaba sentado con su pierna derecha flexionada y la otra doblada y pasando debajo de ella. Su brazo se apoyaba sobre su rodilla y sus manos se contorsionaban en movimientos diversos y fluidos. El agua subía y bajaba, tomaba forma, e incluso convertía aquel líquido en hielitos para luego agarrarlos y tirarlos lejos. Tenía la intención de lograr el mismo efecto que una piedra picando y salteando sobre el agua, pero obviamente, al entrar en contacto con el lago, se derretía y volvíamos a lo mismo. Estaba aburrido, ¡Malditamente aburrido! Estaba en su naturaleza buscar siempre a alguien o algo con lo cual entretenerse y solo no podía sustentar su diversión. Refunfuñó por lo bajo, era una pena que la gente todavía se encontrara dispersa y ausente, y a tan sólo unos días de comenzar el año escolar. No era que fuese dependiente... o bueno, quizás sí. Pero vamos, ¿Quién quería pasar solo la mayoría del tiempo? Él por supuesto que no. 

Sin embargo, parece que Dios o alguna clase de fuerza celestial le había propinado compañía, pues a tan solo unos minutos de su queja pudo agudizar el oído y sentir una presencia detrás suyo. No exactamente, pero ruido, no había duda. Giró su cabeza, sin dejar de realizar su pequeño juego con el agua y observó a quien se encontraba en la cercanía. Una chica. Una chica completamente metida en su mundo, pues no hacía más que mirar un remolino de hojas y viento enfrente suyo. Una Vent. Definitivamente una Vent. Enfocó su vista y pudo observar una de las miradas más celestiales que había podido observar en su vida. Sus ojos, tan azules como el océano, absortos del mundo exterior y metidos en lo suyo, en su poder, en aquella maravilla que realizaba con los aires. La boca de Jason comenzó a abrirse torpemente, completamente anonado de tal belleza. Era linda, no había duda, y normalmente una chica tan bonita lo dejaba sin palabras. Bueno, no es que le fuera a hablar, pero la sola imagen de ella del otro lado del muelle lo dejaba estático, estupefacto. Tanto era el deslumbre, que no se dio cuenta que inconscientemente enfocaba toda su energía donde estaba la chica y el agua delante de ella había comenzado a levitar. Su boca abierta, una mirada soñadora, ¿Cómo podía darse cuenta? Él no, pero la chica así, porque aquella castaña pronto se había percatado de su presencia y de lo que estaba haciendo. "Oye, que haces" había alcanzado a escuchar. Cerró la boca inmediatamente y miró torpemente a sus alrededores, pensando que se dirigía a otra persona. No, tonto, quien más que ustedes dos. Le habló una voz en su cabeza. No entendía nada, hasta que la chica había señalado impacientemente la enorme bola de agua que estaba siendo levitada enfrente de ella. Oh. Cómo si hubiera tenido oportunidad de arreglarlo. La torpeza y la distracción solo lograron que de un momento a otro la enorme esfera de líquido "explotara" en el aire, empapando completamente a la muchacha. Jason se removió incómodo y nervioso, levantándose de su lugar para trotar con apuro a ella, que ahora se encontraba empapada de pies a cabeza.

Oh, mierda, lo siento, lo siento —comenzó a disculparse, parándose enfrente de ella y no sabiendo que hacer. ¿Que hacía? ¿Que podía hacer? Su torpeza una vez más había jugado en su contra y no solo tendría que lidiar con la culpa, sino con la chica, que estaba estática pero tenía una cara de enfado terrible. —Lo siento, lo siento tanto, no fue mi intención, lo siento —deja de disculparte, idiota. Oh, vaya, si quería algo interesante en su día, ya lo había obtenido en ese instante. Pero esa no era la clase de "diversión" que buscaba, definitivamente.
avatar
P. Jason Quill
Eau


Mensajes :
13
Fecha de inscripción :
12/07/2015

Perfil de P. Jason Quill

Volver arriba Ir abajo

Re: Wind, Water & What the hell — Amelia.

Mensaje por Amelia A. Abney el Jue Jul 16, 2015 5:55 pm

Hay veces en las que estoy tan metida en mi bola que ni me percato de lo que en la actualidad acontece. No sé qué día es, no sé qué hora es, y por ello no sabía si le debía algo a alguien hoy, pero lo que sí sabía era que llevaba más de media hora caminando por la ciudad y mis pies me dolían condenadamente por lo avanzado. Sin embargo no me detendría hasta encontrarme aislada, quería un rato de soledad, pero de la verdadera, esa donde no hay nadie a tu alrededor, literal. Le di un sorbo a la botella con agua que tenía en mano y después la tapé. Había un cielo gris acompañado de humedad, no me sorprendería si en la noche bajasen las nubes del cielo y nos tapasen de niebla.
 
Continué caminando hasta que me di cuenta que ya había dado con el agua a mi izquierda, miré el paisaje: árboles, un lago, a lo lejos un muelle (pero muy a lo lejos, no podía ver nada), y la soledad. Inhalé hondo, no sabía por qué no podía ser así de tranquila con los demás, pero quizás solo no está en mi naturaleza serlo frente a ellos. ¿Desconfianza? Sí, podría ser que sí. Exhalé.
 
Me había acercado al muelle sin otro objetivo más que el pilar de hojas secas que había amontonadas en el suelo cerca. Me agaché un poco y dejé la botella con agua que llevaba en el suelo, y comencé con el espectáculo. Al inicio me costó un poco, pero con esfuerzo y más agilidad para mover las manos logré formar un remolino que en un inicio demostraba ser débil, pero que mientras más tiempo le dedicaba, más fuerza tomaba. Sonreí ante lo logrado. Lo aprendí en las lecciones con el profesor de Vent, el año que había pasado, mas era la tercera o cuarta vez que lo hacía sin ayuda de nadie. Tenía que admitirlo, me sentía excelente respecto a lo que podía hacer, quizás muchos pensasen que el viento era inofensivo, pero para mí es algo a lo que hay que tomarle dedicación si quieres infringir presencia.  Comencé a retroceder aún con una sonrisa en mi rostro; estaba intentando hacer que el remolino creciese en tamaño, no era mi idea provocar un tornado, Dios no, pero quería hacer algo que me encerrase en lo que era yo.
 
Diría que entré en el ojo del huracán, pero por ahora solo tenía un remolino de viento tamaño infante de trece años. Su forma no era tan estructurada, pero sí se podía notar que era la de un cilindro porque las hojas que le rodeaban lo decía todo. El viento me había encerrado, me perdí unos instantes y comencé a girar torno a mi propio mundo, donde mi poder me hacía sentir única. Alejé el remolino de mí y lo volví tan pequeño que lo podía sostener con mi mano, pero no pude hacerlo ya que al elevar la mirada me percaté de que el agua flotaba. Mejor dicho, una burbuja de agua flotaba. Perdí la concentración inmediatamente y mi creación había desaparecido.
 
Junté mis cejas y abrí un poco la boca, indignada. La burbuja estaba perturbadoramente cerca de mí, parecía inofensiva, pero no podía dejarla así como si nada. Miré a mi alrededor, percatándome de que en el muelle, al final, había un chico observando. ¿Era él? Quién más si no, estábamos solos, o por lo menos eso deduje.— ¡Oye! ¿Qué haces? —pregunté alzando fuertemente la voz, trataría de no enojarme inmediatamente, aún quedaba algo de paz en mí.
 

El chico había reaccionado y miró a su alrededor. No muchacho, no le hablo a los  peces. Parecía no reaccionar, así que no me quedó de otra que apuntar a la burbuja que me intimidaba. Pero bien él la vio, ésta reventó, salpicándome toda de agua. Ahogué un grito. El contacto del agua helada con mis brazos desnudos y mi cabeza hizo que temblase. Miré al culpable furiosa, ya se había acercado a mí y no paraba de disculparse, era irritante. ¿Es que acaso no podía haber un día en el que no tenga que lidiar con imbéciles?— ¿Por qué haces esto? —cuestioné, mis emociones estaban a mil por minuto. Tuve que quedarme callada un rato, si hablaba mi voz se quebraría y realmente no quería, y mucho menos con él. Para cuando me recuperé continué.— No te disculpes más, es molesto. —Sorprendentemente para él, no había sacado mi lado más vengativo. Me abracé a mí misma, intentando secarme los brazos con las manos.— ¿Bueno? ¿No tienes alguna chaqueta o algo para abrigarme? —Parecía que sí tenía, porque apenas oyó mi petición se devolvió al muelle, no sé a dónde, quizás ahí tenía una chaqueta. Mientras tanto caminé lentamente y me acomodé en el suelo, sin estirar completamente las piernas en el suelo, dando la posibilidad de poder abrazarlas y apoyar mi cabeza en las rodillas. ¿Por qué a mí? ¿Por qué con un Eau tan imbécil?


Live the moment
And don't worry about problems, arsehole
avatar
Amelia A. Abney
Vent


Mensajes :
50
Fecha de inscripción :
11/07/2015
Edad :
21

Perfil de Amelia A. Abney

Volver arriba Ir abajo

Re: Wind, Water & What the hell — Amelia.

Mensaje por P. Jason Quill el Dom Ago 02, 2015 11:04 pm

Miles de emociones cruzaban por su rostro. Su boca denotaba sorpresa y asombro, pero no del bueno. No. Es que no creía que se hubiera mandado otra de sus "proezas" dignas de ser colocadas en el libro de los Records Guiness -de tantas que habían sucedido ya-. Sus ojos llenos de verguenza y sus mejillas sonrojadas. Oh, vaya, aquí Vamos de nuevo. 


Y cómo si no fuera suficiente para que se sintiera mal, la chica no sólo se había molestado por el acto en sí, sino que parecía irritada por las disculpas acumuladas que salían de su boca como misiles. Al parecer, no se había encontrado con un alma serena. Sus ojos exponían una tormenta, aquellos orbes azules que tanto había observado denotaban intranquilidad. ¿Porqué hacía eso? Se permitió analizar. ¿Por qué lo hacía? Pues, obviamente a propósito no. Además, ¿Por qué querría hacerle algo a quien había analizado con fascinación? Si sus poderes no hubieran cometido -inconscientemente- aquel acto pérfido, probablemente se habría quedado mirando lo que hacía ella. Los movimientos, las formas de expresarse, distintas maneras de manifestar un don: todo aquello era materia de estudio y deslumbramiento para Jason. Si fuera por él, tendría todos los poderes en una misma vida, los explotaría al máximo para hacer el bien; pero, vamos, apenas podía lidiar con uno. Sino, miren lo que había causado. 

¿Q-qué? —murmuró, mirándola con confusión. No fue hasta que la vio tiritar, que se dio cuenta de lo que estaba hablando —¡Oh, sí! Lo siento, sí —exclamó, antes de salir corriendo -bastante torpe, ya que cuando giró, casi se cae- y en búsqueda de su campera que posaba inmóvil casi al final del muelle. La tomó entre sus manos, y como si se tratara de una maratón, volvió corriendo hacia la castaña. Sintió un escalofrío, y ahogó un quejido cuando la vio sentarse, abrazada a sus rodillas y con resignación en su mirada. ¿Porqué a mi? No sólo cargaba con la culpa de mojarla, sino que ahora parecía que estaba sumida en una bola de depresión, probablemente por tener que encontrarse con semejante espécimen torpe. 

Se acercó y se paró en ella, tapándola con la campera por encima. No era exactamente un abrigo de lana, pues se trataba simplemente de una prenda deportiva, pero algo era algo. Cuando la soltó sobre ella, sus manos se abrían y se cerraban, sin saber que hacer. ¿La empujaba hacia ella? ¿La ayudaba? ¿Y si reaccionaba mal? Prefería quedarse con la duda, antes de que lo mandara volando por encima de los árboles. Decidió copiar su acción, y se agachó lentamente para terminar de apoyarse en el muelle. Sentado, con las piernas flexionadas enfrente de él, solamente que prefirió apoyar sus ante-brazos sobe sus rodillas, se permitió hablar por primera vez:

Oye, yo... lo siento —bofetada mental. Otra vez se había disculpado, pero no podía evitarlo. Vivía disculpándose por sus acciones, por aquellos actos de torpeza que siempre lo perseguían. Y sinceramente, específicamente en esa situación, no podía hacer mucho más. Si anduviera con un secador portátil probablemente sí, pero no lo hacía. —Sinceramente no soy el mejor a la hora de manejaR mi... don o maldición. Hermano, apenas sabes manejar una gota de agua Pero... oye, al menos si tenías sed te he refrescado —bromeó, aligerando el ambiente. O al menos eso intentó.
avatar
P. Jason Quill
Eau


Mensajes :
13
Fecha de inscripción :
12/07/2015

Perfil de P. Jason Quill

Volver arriba Ir abajo

Re: Wind, Water & What the hell — Amelia.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Perfil de Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 :: Ciudad :: Lago

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.